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El Arte del doble sentido: el Piropo Cubano.

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El piropo es una forma de manifestar que algo de otra persona nos gusta. A veces se dicen solo por el placer de conseguir una sonrisa, otras veces se escapan sin que la persona que lo dice tenga tiempo de detenerlo. Es parte de nuestra cultura y por eso, en este 14 de febrero, día del amor y la amistad, hablemos un poco del piropo cubano.

En muchos países de cultura latina, incluidos Italia y España, el piropo ha sido por mucho tiempo parte de la vida cotidiana. Es esa frase pícara y juguetona capaz de provocar una sonrisa en quien la recibe. 

Aunque tradicionalmente ha sido una costumbre masculina las mujeres también pueden lanzar piropos y generalmente, a los hombres también nos gusta recibirlos.

“Papi estás como el morro, viejo pero interesante”.

Nunca se me olvida un piropo que me dijeron aquí en Sevilla que decía:

“Negro, si tu trasero fuera una manzana, te lo dejaba como el logo de Apple”

Mira que pasan los años y aún me acuerdo y me sonrío. Esa es la magia de un buen piropo.

Sin embargo, ya seas hombre o mujer, decir un piropo no es nada sencillo.

La confianza para piropear.

No todos somos capaces de hacerlo porque implica confesarle a otra persona que te gusta algo de ella. Pero quienes lo hacen y lo hacen bien, saben cómo alegrar el día a otra persona.

Un piropo tiene que acercarse al oído de quien lo recibe como una melodía inesperada. Y lo que hace únicos los piropos del Caribe es que hacen esto usando el doble sentido.

El Doble Sentido.

Si un piropo dice lo obvio, de forma obvia, pierde la gracia. Lo verdaderamente importante es decir lo que todos saben de una forma que a nadie más se le ocurrió.

¡Es eso lo que provoca la deseada sonrisa! ¡La Sorpresa!

“¿Crees en el amor a primera vista o tengo que pasar de nuevo?”

“Cariño, camina por la sombrita que en el sol se derriten los bombones”.

¿Te das cuenta? Parece que vas a decir algo obvio, algo “cheo”, algo poco interesante y de repente ¡Zaz! Sorprendes a la persona con lo inesperado.

Un piropo sin sentido del humor es una frase bonita. Para que sea un piropo debe ser ingenioso y gracioso. A veces se nutre de cosas que están pasando en el país, otras veces viene relacionado con historias que todos conocen. 

No hay una receta para hacer un piropo bien hecho. Debe surgir en el momento y si te quedas pensando si decirlo o no puede pasar el momento adecuado.

¿Pero qué tiene que ver esto con el 14 de febrero?

El piropo cubano y el amor.

Es muy común que cuando las familias se reúnen por fiestas en Cuba y en muchos otros países, se cuentan historias familiares. Seguramente en tu familia, como en la mía, a cada rato se cuenta cómo se conocieron los abuelos, los padres, los tíos y muchas de esas historias comienzan con un piropo.

Una frase, una sonrisa y amor. No digo que haya sido amor a primera vista, pero un piropo bien dicho puede ser una llave hacia un corazón.

Aquí te dejo una lista de piropos cubanos que puedes decirle a tu pareja o la persona que te gusta. ¡Nunca sabes! Y si usas uno de estos y te funciona, no olvides ir a contármelo a “El Barbero de La Habana” que quiero escuchar toda la historia al SON DE LAS TIJERAS.

 Piropo cubano de hombre a mujer:

“Si cocinas como caminas me como hasta la raspita”.  

“Tú con tantas curvas y yo sin frenos”.

“Mamita estás como Santa Bárbara, santa por delante y bárbara por detrás”.

“Eres justo lo que me ha recetado el médico”.

Piropo cubano de mujeres a hombres:

“Quien fuera caramelo para poder derretirse en tu boca.”

“Mi amor, tengo la caja fuerte para guardar ese lingote de oro.”

“Quiero olvidarte, pero sin el “olvi”.

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